Wake Up!

Cuando me refiero a Wake Up! me estoy refiriendo a un despertar, a cambiar aquello que no nos gusta, a crear nuestra realidad, nuestras situaciones cotidianas, nuestra vida.

Wake Up!

A vivir más conscientemente y a dejar de un lado la queja constante y el victimismo y empezar a crear. Es nuestra responsabilidad crear nuestra historia.

 

Imagínate la siguiente situación, muy habitual en las relaciones…

Estás con alguien y tienes muchísimas ganas de compartir una anécdota que te ha sucedido. Tiene que ser en este momento (es tu necesidad), cuando quieres y de la manera que quieres. La otra persona no te presta el caso que tu esperas. Tu pensamiento, como muchas veces hacemos, es egoísta y muy víctima, te sienta mal no recibir la atención deseada y culpas al otro, por supuesto, de tu malestar. Él no debería ser así. Te debería estar haciendo caso a ti.

¿Y que haces para cambiar la situación? NADA. Sólo quejarte, victimizarte, lamentarte por lo ocurrido, cerrarte en banda con tus pensamientos, y enfadarte. Entrar de lleno en un bucle (¡donde quizás el otro ni sabe que está metido!) y sin hacer nada al respeto.

Puedes elegir entre dos acciones. Una, cambiar la situación, teniendo claro cual es objetivo e insistir en él. Ahora bien, debes actuar con todas tus fuerzas para provocar la situación deseada, y requiere empeño por tu parte. O bien, la opción dos (muy común), no hacer nada y con ello provocar que se intensifique la situación que no quieres. Con tus pensamientos y tu victimismo, sólo consigues más distanciamiento.

 

Wake Up!

En lugar de regocijarnos en nuestro malestar podemos provocar un cambio en una situación. Podemos elegir este cambio (¡con esfuerzo!) o seguir culpando al otro. Está en nuestro poder persuadir al otro, entusiasmarle con nuestra idea, hacer que se interese por nuestra historia. Tenemos las herramientas, y haciendo uso de ellas, la historia cambia. Si o si. Pero el victimismo es más cómodo. En él nos escaqueamos, eludimos nuestra responsabilidad, que es hacer que las cosas sucedan.

 

En la empresa también suceden situaciones así. En lugar de llevar a la otra parte (compañero, jefe, cliente…) hacia donde yo quiero y crear esta realidad deseada, lo que hacemos es alimentar aquello que nos disgusta y potenciar aquello que no queremos.

Algún caso…

<¿Tengo una idea genial! ¡Se que va aportar una mejora en la empresa! La presento al responsable del desarrollo y para esta persona, ahora no es una prioridad. Me quejo, que en mi empresa no se puede aportar ideas, que no es creativa ni innovadora y ya no propongo más. El Wake Up! es cambiar la manera de vender mi idea, ¿quizás no la he hecho atractiva? ¿Quizás ha faltado información para venderla mejor? Si no provoco con mi entusiasmo la situación deseada, lo que estaré haciendo de nuevo es victimizarme y culpar al otro del no-cambio. Wake Up! Es insistir en aquella idea que yo creo buena para provocar lo que quiero, en este caso, innovar y mejorar en mi empresa.>

Otro…

<Mi jefa no me presta la atención que yo quiero, ella siempre va a su rollo y no está pendiente de mis necesidades. Puedo, alimentar mi victimismo, culpabilizar a la otra parte y callarme, además de poner mala cara, tener una actitud poco receptiva hacia ella, donde seguro que nada va a cambiar, y además puede empeorar. O bien puedo llevar la atención de mi jefe hacia el lugar donde yo quiero estar, con la actitud deseada para ambas, y así vencer esta situación perdedora. Si me quedo en el victimismo, lo único que hago es distanciarme más. ¿Es lo que quiero? Para nada, de hecho es de lo que me estoy quejando.>

Un último…

<Estoy preocupado porque las cosas en la empresa no van bien y puede que se planteen prescindir de mi. Tengo de nuevo dos opciones, una entrar en mi bucle y actuar en base a mis pensamientos, me van a echar, para que matarme, no voy a dar lo mejor de mi, empiezo a buscar otras alternativas, me desmotivo… O bien, actuar para que no ocurra, dando lo mejor de mi, comprometiéndome con el proyecto, ponerle de nuevo pasión en mis tareas, y un largo etc. que sin duda provocaría un cambio favorable>

¿Te sientes identificado con alguno de los ejemplos? ¿Crees que se dan y que nuestros comportamientos influyen en cambiar los resultados?

 

¡Yo tengo comprobado que si!

Primero tenemos que estar convencidos que tenemos el poder de generar un cambio en todas las situaciones que nos suceden, asumiendo que somos co-creadores siempre de nuestra realidad y además saber que esta es nuestra responsabilidad.

Decidir con que opción me quedo, si es con la ganadora, debemos centrarnos en el resultado deseado y enfocar nuestras acciones hacia ellos. Y para ello debo dejar de quejarme, victimizarme y dejar de culpar al otro.

Wake Up! Es vivir de una manera más despierta, responsable, creando tu realidad y deja de acrecentar los problemas de los que te quejas.

Cambiar siempre requiere un esfuerzo, y tu ¿estás dispuesto a hacerlo? ¡Cuéntame como lo vives tu!